Mi Verso Favorito

SI LAS PALABRAS QUE SE VAN A DECIR NO SON MÁS BELLAS QUE EL SILENCIO, LO MEJOR ES CALLAR.


21 de octubre de 2009

Corazón Limpio

"La mayoría de las enfermedades tienen su orígen en la tristeza". Esta frase me ha costado más de una afrenta; sin embargo a mi me parece comprobadamente cierta.
Han de ser cerca de cinco años atrás, que por alguna razón que en este momento no me acuerdo, me encontré adelante de un médico naturista; lo cierto es que me recetó además de la mejor receta del mundo ( no comer pan, no fumar, no beber, no comer grasas, hacer ejercicios y otras...), cinco sesiones de baños de vapor, los mismos que felizmente, en el mismo ambiente tenían instalados.
Muy bien, al día siguiente como todo buen paciente estaba haciendo turno para entrar en los famosos baños.
- El siguiente, vociferó el encargado.
- Acomódate aquí, me dijo abriendo una pequeña puerta, siéntate en esta silla.
Era un pequeño cubículo de aproximadamente 1m x 1.5 m , lo que más ocupaba el espacio era una especie de silla con listones a modo de sentadera, a mi derecha estaba un grifo con una manguerita. Mi cabeza sobresalía a través de un hueco tipo guillotina vertical. Por debajo la silla se hallaba un manojo de hierbas que parecían ser de eucalipto, manzanilla, malva y otras.... Comienza la sesión con un fluir de vapor súper caliente, casi insoportable. El encargado con botas blancas y un overol se sentó a mi frente y con la mayor tranquilidad del mundo (esa que llamamos panchura) me dijo con una sonrisita triunfante:
- Qué tal jefe, de qué estás mal.
Sin darme tiempo, inmediatamente me lanzó la pregunta: ¿Conoces la historia del hijo pródigo?
- Sí le dije, con cierto nivel de desgano.
Después de oírme me dijo - Bien ché.
- Ahora dime: ¿ si el hijo pródigo criaba chanchos y nada más que chanchos, entonces que comía?
- Chanchos, fue mi respuesta.
Ante mi respuesta, el joven de botas blancas dijo con mucha seguridad:
"Si el hombre cria sólo chanchos y come sólo chanchos, entonces tendrá cuerpo de chancho, dirá cosas de chanchos y hasta puede morir como chancho. Cuando tenemos la conciencia tranquila y vivimos una vida sana (sin comer chanchos), no hay motivo para enfermarnos. Nuestro rostro tendrá luz, nuestra voz será más clara, nuestros sueños y nuestras ilusiones serán más limpios".
"Sí la mayoría de las enfermedades nacen de la tristeza, entonces ¿cuál será la cura?, la alegría mi querido amigo".
"Pero, para estar alegres no basta sonreir, o más bien fingir una sonrisa, hay que tener el corazón limpio y de la abundancia del corazón, habla la boca"
La pura verdad, esta ideas simples y hasta burdas, me dejaron pensando muchos días.
Es difícil y hasta parece imposible para muchos de nosotros tener el corazón limpio, pero intentarlo es gratis.

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